La psicoterapia presenta múltiples y complejas metas y funciones basadas en la especificidad de cada caso. Además de escuchar, apoyar, contener, reflexionar y descubrir nuevas perspectivas, el proceso psicoterapéutico es también un acto de cambio y transformación subjetiva.
Esto implica confiar en el potencial creativo y creador tanto del paciente como del terapeuta, quienes juntos intentarán promover un nuevo desarrollo.
Esta transformación puede darse en la interioridad del paciente y, a veces, en su realidad exterior. Se manifiesta en nuevas formas de pensar, nuevas actitudes frente a la propia vida y la de los demás, la aparición de intereses inéditos, y nuevas maneras de sentir, de percibirse a sí mismo y de vincularse. Asimismo, permite otorgar nuevos sentidos a lo acontecido o a aquello que aún no se ha podido representar.
Para lograrlo, damos una importancia central a las intervenciones a través de la palabra, así como al vínculo entre paciente y terapeuta, lo que allí acontece y su función para inscribir nuevas experiencias. En este sentido, el potencial de cambio se activa mediante los lazos intersubjetivos, dotando de gran valor a la relación terapéutica como motor de este desarrollo. Esta tarea será una labor minuciosa, encuadrada en el proceso terapéutico, donde los modelos teóricos, paradigmas y enfoques sobre el cambio psíquico que maneje el terapeuta serán claves para enfrentar el desafío.
En terapia, exploramos juntos nuevas formas de pensar, sentir y vivir, apoyándonos en marcos teóricos que guían este proceso único para cada persona.
Si deseas saber más sobre mi enfoque o dar el primer paso hacia la transformación, estoy aquí para acompañarte.
Fuente: El cambio terapéutico a la luz de los conocimientos actuales sobre la memoria y los múltiples procesamientos inconscientes Autor : Hugo Bleichmar

